Espera en Barajas

iPhone X - 4mm - ISO 25 - f/1.8 - 1/40s


Me encontraba cansado, muy cansado y con una gastroenteritis que no me tenía en pié y que comenzara ya en el vuelo anterior de trece horas de duración. Para colmo, el transbordo tenía seis horas de espera entre un avión y otro.

Cuando llegué a la puerta de embarque tan solo pensaba en cerrar los ojos y dormir. Cuando me recliné pude ver esta interesante composición de líneas, formas, texturas y contraste tonal. Probé distintos encuadres hasta que me decanté por el formato cuadrado 1:1 que me pareció el más óptimo para tratar de recoger algo de esa simetría que siempre agrada a nuestro cerebro. El tratamiento de color no fue otra cosa que pasarle el filtro "dramático cálido" que viene en la aplicación nativa de la propia cámara del iPhone.

En este tipo de texturas es muy fácil sufrir aberraciones del tipo moiré y me sorprendió muy gratamente la gestión de este pequeño dispositivo al respecto, pues tenía todos los números comprados para que adoleciese con ello.

La moraleja de esta historia nos recuerda que debemos siempre mirar hacia nuestro cielo, porque cuando pensamos que ya no queda nada por retratar... ¡ahí puede estar la foto!