Feligreses

Nikon D3400, ISO800, 24mm, f/8, 1/401"


Esta foto puede ser posiblemente un punto de inflexión en mi como fotógrafo callejero. Con ella aprendí mucho y se lo debo sobre todo a dos personas: En primer lugar, a mi cónyuge, Patty, que siempre apostó por mi y me ayudó en los momentos más críticos en cuanto a creatividad y quiso ese día regalarme por mi cumpleaños un taller con el fotógrafo que yo eligiese; y en segundo lugar, al fotógrafo elegido que no podía ser otro que Jota Barros, a quien admiro mucho y que consiguió que le perdiera ese miedo a la fotografía que más me apasiona. También es bastante culpable de que esta foto no cayese en el olvido. Le estoy muy agradecido y aprovecho para recomendaros sus talleres, es dinero bien invertido y os lo pasaréis genial si os gusta la fotografía callejera.

Estaba a punto de comenzar la liturgia y los feligreses llegaban unos tras otros como a cuentagotas lo cual no estaba mal para obtener una captura de este tipo. La luz me parecía maravillosa para retratar a alguien entrando por el portón verde, pero tenía que ser en ese instante justo porque antes quedaría muy sobreexpuesto y un paso más adelante en la penumbra total.

Vi llegar al taxi y salir a un feligrés con una camisa clara que ayudaría a la luz a resaltar el mensaje. En el momento en el que el hombre llegó al punto en el que yo lo quería, el taxista entró en escena. Estuve a punto de desechar la foto, pero Jota me enseñó entonces que formaba parte del mensaje y ayudaba a interpretar la escena: un hombre que sale de un coche para ir a misa. Sin el taxi, no sería el mismo mensaje, no funcionaría tan bien.

Quiero decirte con esto que no rechaces fotografías porque algo se te metiera dentro del cuadro, déjalas reposar y con el tiempo igual te llevas alguna que otra sorpresa con trabajos que pensabas que no eran buenos. Igual yo con el tiempo llegaría a la misma conclusión que Jota, sobre todo después de todo lo que nos enseñó en ese taller; sin embargo, en sus talleres se comentan las fotos en el mismo día y no les puedes dar tiempo a reposar, su ayuda fue vital para apreciar en fresco este resultado, que el tiempo reafirmó. Ten en cuenta también que a veces no escogemos una foto y luego se nos olvida en un disco duro que por no perder el tiempo en su búsqueda, nunca más saldrá del agujero.