El Camino a caballo

Nikon D3400 - ISO100 - 18mm - f/8 - 1/50s


Esta fotografía fue sorpresiva aunque sencilla. Ese día estaba haciendo fotografías del amanecer a la Catedral de Santiago, porque en septiembre, esos primeros rayos de luz dorados que la bañan son estupendos para pintar esa fachada en un horario donde todavía no está abarrotado el lugar de gente y se puede trabajar bastante a gusto.

Cuando me disponía a recoger, aparecieron unos ginetes finalizando su recorrido del histórico Camino y llenaron la plaza de tal forma que parecía una estampa de muchos siglos atrás si no fuese por sus ropas.

Con todo, lo que debemos aprender de esta experiencia es que cuando pienses que ya tienes la fotografía, siempre surgen nuevas oportunidades y, de hecho, tras esta hubo otra mucho más interesante de la que os hablaré en una publicación más adelante. (Ver "La postura del fotógrafo")