Planetario

iPhone X - 28mm - ISO 400 - f/1.8 - 1/15s


Cuando termina la Navidad aún podemos jugar con su iluminación aunque sea con las bombillas apagadas. De hecho, en este caso me parecieron más interesantes que encendidas ya que me recordaron a un universo imaginario, a un cielo lleno de planetas en suspensión por encima de nuestras cabezas, además de llenar ese espacio negativo y darle algún sentido. Podía reencuadrar la captura para quitar el trozo que aparece en la parte superior, pero prefiero dejar claro que esa serie de planetas no acaba ahí; por eso juego en este caso con la ambigüedad.

Esta imagen tenía que hacerla con la réflex y no con el móbil para evitar el ruido que el pequeño sensor del dispositivo capturó. Otra forma de subsanar el problema era mediante un trípode y larga exposición. Pero ese día jugué con tres factores en contra.

El primero y más importante: La decoración de Navidad la iban a retirar antes o después y no podía esperar a otro día.

Segundo: Mi hija, al verme disparar en el museo, no tardó mucho en pedirme la cámara y con los niños sucede algo que debes tener siempre en cuenta. Si quieres que se aficionen a la fotografía, debes dejarles buenos equipos, que no se frustren disparando. Ante una petición así, yo le dejo mi equipo y, aunque sea de noche, uso el móvil para disparar.

Tercero: Quería congelar el movimiento de la pareja que me pareció ideal para colocarla en un punto óptimo de anclaje dentro del encuadre y ofrecer así una escala a la composición. Tampoco deseaba una larga exposición, quería que se viesen bien y darle dirección al congelar el movimiento con las piernas separadas. Por eso no utilicé trípode.

Así que como siempre, creo que el mensaje prevalece siempre sobre la técnica y aquellos a quienes les produzca el ruido de esta toma algún daño en los ojos, siempre tienen la opción de pasar a la siguiente.