Zooming a las Torres Hejduk

25/02/2018 - Nikon D3400 - 36mm - ISO 100 - f/6.3 - 1,3s


Esta fotografía fue una de las primeras que capturé con mi réflex de iniciación y le tengo tanto cariño que forma parte de las que están impresas y expuestas en el salón de mi hogar que además,  generalmente no deja indiferente a ningún observador al tratarse de un hito compostelano bajo un punto de vista distinto al habitual.

No era mi intención buscar una fotografía nocturna, pero nos atrapó la noche y me quedé embelesado observando cómo cambiaba el color de la iluminación de las Torres Hejduk que pasaban de un blanco a un rojo intermitentemente. 

Antes de que se me ocurriese la idea del zooming probé a capturar por separado los colores y me fui acostumbrado a calcular mentalmente el instante exacto del cambio de luz. Después pasé a practicar fotografía de retrato a mi hija que jugaba en los columpios que construyeron al lado.

En una de esas fue cuando se me ocurrió la idea. El problema era que a pesar de llevar un trípode siempre en el coche, no tenía muchas ganas de ir a por él y montarlo. Mi única pretensión era probar el objetivo zoom que venía en el kit con la cámara (el 18-55mm), así que intentando estabilizar la cámara apoyando los codos en los propios columpios, a mano alzada fui probando distintas velocidades y movimientos del zoom hasta poder llegar a capturar un cambio de colores en la iluminación.

Ese paso de blanco a rojo capturado en una exposición a velocidades de obturación lentas, fue lo que luego en el revelado mostró esas tonalidades tan atractivas y que nos causan ese impacto inicial cuando la vemos. Después, si nos fijamos mucho, vemos que la foto no es perfecta y que se puede mejorar muchísimo, pero sinceramente, así fue como la capturé ese día y me enamoré tanto que no pienso repetirla. Se trata de una fotografía nocturna que basa su mensaje en la irradiación.