Como pez fuera del agua


 

Nuestro urbanita vecino es un insecto tisauro y se le conoce por muchos nombres. Los más extendidos son pecedillo de plata, pez plateado de cola larga, lepisma de la harina, lepisma del azúcar, traza, cucaracha de agua o sardineta. Científicamente lo conocemos de un modo genérico como Lepisma Saccharina que personalmente no me gusta nada pues me recuerda más al químico edulcorante y también como Ctenolepisma Longicaudata que me atrae mucho más y pienso que identifica mejor al protagonista de esta sesión fotográfica.

 

Conociendo al lepisma

Las zonas en las que nos podemos encontrar ante este ser son muy dispares entre sí, a lo largo de todo el continente americano, así como en el Caribe y además, es un habitual europeo. Lo que no tengo claro es de dónde puede ser originario aunque su alimentación favorita me hace pensar que pudimos ser los europeos los exportadores.

Se trata de un insecto muy ágil y que sufre de fototaxia negativa, es decir, no soporta la luz y trata de huir de ella al igual que las cucarachas. Es por ello que es más abundante de lo que podamos pensar porque no es fácil de observar.



El hábitat del lepisma

Les gusta vivir entre el papel y el cartón ya que se alimenta de moho y de almidón como el que puede encontrar en la cola de encuadernación de los libros. Les encantan las bibliotecas pues deben ser, nunca mejor dicho, unos grandes devoradores de letras.

Además de entre libros y papeles, se suelen encontrar en los edificios y casas de más vieja construcción ya que se esconden entre sus grietas. Les gustan los sitios obscuros y húmedos.



Cómo es un lepisma

 Su cuerpo está formado por unas escamas plateadas y brillantes que dan nombre a su especie. Presenta grandes antenas, dos en la cabeza, que se encuentran junto a otros dos apéndices debajo de ella y otras dos al final de su cuerpo.



Manteniendo a raya al lepisma

Uno de los depredadores más importantes de este insecto son las arañas, que lo van manteniendo a raya para evitar convertirlo en una plaga ya que reproductivamente hablando estamos ante un ser bastante efectivo y prolífico. Una hembra puede llegar a poner unos cien huevos si la temperatura se mantiene entre unos 25ºC y los 30ºC, así que no te sorprenda verlos más durante el verano.



Sin nuestros amigos los arácnidos, por los que irracionalmente siento pavor, tendríamos un grave problema de plagas con esta especie que no es más que otro tipo de cucaracha, muy común, aunque no las detectes en tu día a día.

 

Gracias por tu atención, un abrazo. 


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Fotografía: Anxo Dafonte

Comentarios

  1. Muy buenas fotos, nos haces ver en detalle animales que por su tamaño no apreciamos su belleza a simple vista y , como dices, aunque parecen insignificantes y tienen "mala reputación" todos son imprescindibles, saludos

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    Respuestas
    1. Muchísimas gracias, Raúl, me alegro de que te hayan gustado las fotos porque ni tengo el equipo apropiado ni estoy en mi “zona de confort”.

      Cuando hice por primera vez una foto de este tipo, yo fui el primer sorprendido... y me está gustando mucho, la verdad.

      Gracias de nuevo, un abrazo.

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